Los transportistas exigen al gobierno la creación de una tarifa mínima que regularice los costes del transporte como requisito irrenunciable para desconvocar el paro.
Que en un mercado de libre concurrencia los huelguistas exijan que el estado regule los precios de una actividad privada, evidencia tanto la inocencia de los convocantes como su miopía a la hora de reconocer a los verdaderos culpables de su situación.
Los transportistas ni son funcionarios ni dependen del estado. Son trabajadores, en su mayoría autónomos, que prestan sus servicios a las empresas privadas de transporte que les contratan, ya de forma esporádica o permanente. Su actividad sólo está regulada por la oferta y la demanda,. Y son ellos quienes, desde su independencia profesional, deciden aceptar o no las condiciones que les ofrecen sus empleadores.
El problema surge cuando la oferta supera a la demanda.
La atomización de este sector ha provocado una competencia feroz entre estos profesionales, agravada además por la crisis, lo que les lleva a aceptar trabajar condiciones ruinosas, tanto en emolumentos como en períodos de cobro, que llegan a los 180 días f.f. Todo para mayor gloria de sus empleadores, que no dudan en aumentar sus márgenes a costa de este canibalismo feroz.
Por tanto, más que cargar contra el gobierno, lo que deberían hacer los transportistas es actuar contra sus explotadores reales, las grandes egresas de logística. ¿Cómo? Boicoteando a aquellas compañías que paguen a más de 30 días o que oferten tarifas claramente insuficientes. Crean que muchos de estos emporios no durarán ni un mes.
Pero para esto haría falta unidad, un término impensable en un gremio en el que, sea por ignorancia, insolidaridad o pura necesidad económica, perro SÍ come perro




Maripuchi
junio 10, 2008 at 7:00 pm
Ahí le has dado, querido Bernardo… doy fe…
Es más fácil echarle la culpa a Zetapé, que, como sabes, es rojo y masón.
javierM
junio 10, 2008 at 7:29 pm
“La ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, aseguró hoy que no abandonará “a su suerte” a las empresas dedicadas a la construcción residencial”…
Pues si no se ha abandonado ni a las eléctricas ni a los bancos (acuérdate de las inyecciones de liquidez) a las inmobiliarias no se a cuento de que vamos a exigir que los camioneros y pescadores sean capitalistas puros y jueguen con las reglas del libre mercado.
Como decía aquel… o follamos todos…
RGAlmazán
junio 10, 2008 at 7:36 pm
Totalmente de acuerdo con usted, D. Bernardo. Están haciendo el juego a las grandes empresas. Pero, me temo que hemos de ver cómo les ayudan. Aquí a los únicos que no ayudan es al currito, ya ha dicho el otro día Solbes que conviene que los sueldos suban por debajo de la inflación. Y a pagar los de siempre.
Salud y República
Bernardo
junio 10, 2008 at 9:34 pm
Javier, precisamente estoy pidiendo todo lo contrario: que tomen conciencia como trabajadores, que es lo que en realidad son.
En cualquier compañía se hace huelga en contra de la empresa, a la que se supone en buena lógica responsable de los motivos que llevan a la movilización.
Los transportistas sin embargo no se atreven a cargar contra sus patrones (los intermediarios que se lucran a su costa) y centran sus reivindicaciones en el estado. Así no llegarán a sulucionar nunca sus problemas.
Y estoy contigo, Rafa, a pagar los de siempre… mientras aún podamos.
Spook
junio 11, 2008 at 10:43 am
Pregunta para Bernardo
¿Quién es ese “estado” en el que los transportistas centran sus reivindicaciones??
Será, será…el presupuesto público ?
Los mediocres políticos que administran “lo público” siempre adoptan la misma “no solución”: callar las reivindicaciones con el dinero de todos. El problema se aplaza, pero no se resuelve.
Mi propuesta:
¡que los transportistas carguen contra sus explotadores¡
¡que TODOS carguemos contra estos ineficaces políticos que rodeados de expertos técnicos se olvidan de hacer Política¡
¡que TODOS carguemos contra los expertos técnicos que para alcanzar el favor y amparo del poder prostituyen su conocimiento¡
Bernardo
junio 11, 2008 at 2:50 pm
Hola ¿Mister? Spook
Creo que el artículo ya responde bastante bien a tu pregunta y me alegra ver que compartes mi opinión.
Buitre
junio 11, 2008 at 10:05 pm
A ver si algunos quieren aprovechar los precios desorbitados del combustible para hacer una huelga política contra este gobierno y me refiero a quien en estos momentos esta detrás “la patronal”.
Animo compañeros
Cuando se pide lo justo toda lucha es poco.
Bernardo
junio 11, 2008 at 10:19 pm
Bienvenido, Buitre.
Eso si, tu omentario es tan críptico que no sé si expresas un temor o un anhelo.
Arturo Rey
junio 12, 2008 at 3:16 pm
ZAPATERO TRANSPORTADO POR LA CRISIS
http://www.worldimagepress.org/Despana–crisis%20transporte.htm
España-2008- La crisis va cuesta abajo en un camión sin frenos. El problema del transporte parece haber despertado al gobierno, que estaba dormidito en los laureles del superávit y las mieles de una victoria electoral casi inesperada. Se despierta y encuentra que todas esas cuentas que cuadraban tan bien apenas hace unos meses, ya no cuadran. El problema parece haber transportado a Zapatero hasta esa realidad económica en la que viven desde hace meses, todos los españoles que no se dedican a la política.
La huelga de camioneros lleva ya varios días y está provocando serios problemas sociales y económicos. La población está nerviosa y los supermercados dan un aspecto triste, pero no hay una solidaridad general. La huelga es un derecho aceptable pero nadie quiere que ese derecho le quite los productos de los supermercados, prefiriendo ignorar cómo llegan esos productos, cuánto cuesta que lleguen y por qué llega a los precios que llega. Que protesten, pero que no interrumpa la comodidad de la vida moderna. Pero es un hecho, las personas que nos traen esa comodidad van a tener que dajar de hacerlo, ya sea por la huelga o por la ruina.
El gobierno, después de unas negociaciones infructuosas, parece haber encontrado la formula mágica para arreglar el problema de la crisis del transporte: a palos. Un método comprensible si gobernara Aznar, Franco o algún otro extremista de la derecha, pero gobierna el PSOE, el partido de la moderación y del diálogo. ¿Si no han podido negociar con unos camioneros, cómo van a negociar con ETA? ¿Si no pueden dialogar con unos transportistas, o con unos pescadores, cómo van a dialogar con los nacionalistas? ¿Dónde está el famoso talante?
Algo falla en la ecuación.
Cuando Zapatero habla de España dice que no hay crisis si no “tiempo de dificultades” pero cuando habla del petróleo el eufemismo se disipa y admite que hay crisis; crisis internacional; la justificación polivalente para todo tipo de acusación parlamentaria.
Aunque lo rebauticemos y lo pintemos de otro color, el problema no desaparece. ¿Cómo puede haber una gran crisis internacional sin que afecte a los “problemas” nacionales?
La huelga de transportes en España no es más que eso, la consecuencia de una crisis internacional provocada por el alza indiscriminada del precio del petróleo. Hoy el barril anda en los 132 dólares y sigue subiendo. Sería una estupidez aferrarse al exceso de optimismo y tratar de engañar a los ciudadanos comparando cifras pasadas de otros gobiernos, porque los ciudadanos ya tienen el problema en casa, lo tienen ya en el bolsillo.
No vale de nada que la ministra diga en televisión que todo esta bien, que el abastecimiento de gasolina está garantizado y que al día siguiente las gasolineras sigan cerradas por falta de combustible.
Los camiones han estado bloqueando las principales ciudades del país, causando desabastecimiento grave en todos los servicios. Millones y millones de euros en pérdidas tanto en las grandes industrias como en los pequeños comercios, agricultores y ganaderos. ¿Solución? El palo. Llegó la policía y quitó por la fuerza a los camiones, puso multas, retiró carnés de conducir… ¿Y ahora qué? ¿Desaparece el problema?
El gobierno arrastra a la ruina a los caminioneros independientes, que son muchísimos, porque ha llegado ya a un acuerdo con las empresas grandes del transporte. ¿Será que el único modo de sobrevivir de los independientes debe ser, por fuerza, pasar a ser empleados de las empresas grandes?
Aunque llegasen a un acuerdo, ¿qué pasará cuando el barril pegue otra subida? ¿Otra huelga? Los transportistas piden algo bastante lógico, poder ganar lo mínimo para vivir y no trabajar para tener perdidas. Más, siendo ellos los que llevan las mercancías que hacen ricos a los demás y a los famosos intermediarios que compran una naranja a céntimo y la venden a euro.
¿Por qué la culpa y la cuestión se proyecta sobre el gobierno?
Porque la mitas de lo que se paga por la gasolina son impuestos. Si el gobierno quisiera podría bajar el precio a la mitad, para la alegría de todos, pero por desgracia tendría que subir los impuestos a lo bestia, ya que gracias al impuesto de los carburantes el estado recauda miles de millones de los que no puede y no sabe prescindir.
¿Qué pasará cuando la energía solar sea general? Pondrán impuestos al sol. Está claro.
Pero, si le dan a los transportistas lo que piden, o cualquier otra ventaja, detrás de ese acuerdo se lanzarán todos los demás, a por un acuerdo similar: pesqueros, taxistas, aviones…
En esta sociedad actual en que todo depende del petróleo, la gasolina y los motores de combustión, es lógico que si sube el barril, arrastre todos los costes y precios de todo lo demás. Al traste con todas esas cuentas tan bonitas con las que nos quisieron engañar en época electoral, en la que por cierto nadie vio venir la crisis, o nadie quiso decirlo. La verdad es peligrosa para los políticos.
La crisis del transporte en España es solo una de las mil crisis que se avecina en toda Europa. Es la forma que tiene el dólar de vengarse del euro, que por muy fuerte que parezca nunca tendrá el respaldo del petróleo guardando sus espaldas. La gente se siente engañada, frustrada, indefensa ante el abuso económico.
Crisis, recesión, desaceleración… se llame como se llame está causando ansiedad y casi pánico, a la sociedad. Zapatero, el rey del eufemismo seguro que encontrará palabras que suavicen el problema, aunque no se da cuenta que eso lo único que hará es convencer a los ciudadanos, a muchos de sus votantes, que les están tomando el pelo.
Habrá que esperar. A ver qué hacen los políticos además de dar palos y usar la fuerza. Hacen falta medidas reales y soluciones, no barrer bajo la alfombra porque debajo de la alfombra ya no cabe más basura.
Por Jorge Velandia
World Image Press / http://www.worldimagepress.net
Jorge@wipress.org
ramon
junio 13, 2008 at 12:50 am
Los piquetes informativos son necesarios, porque muchos compañeros no estan de huega para que sus jefes no los despidan, porque todos sabemos como son la mayoria de empresarios de este pais, que hasta contratan a otros trabajadores para que te sustituyan en el trabajo cuando estas de huelga.
Un saludo compañeros.
Bernardo
junio 13, 2008 at 11:24 am
Los piquetes informativos son necesarios, Ramón, aunque yo soy de los que opina que ante una huelga cada trabajador toma su decisión días antes de la protesta. No creo que nadie se decida a trabajar por falta de información, aunque conozco a cada despistado…