El mensaje del árbol
/>Como ya les dije en otra ocasión, mi perro se mea de forma sistemática, cada día y a la misma hora, en el naranjo que preside el patio de casa.
Jornada a jornada, año tras año, sin descanso ni fiesta que guardar, el pobre árbol acoge el chorrillo con el que el jodido can lo riega tras levantar la pata.
Pues bien, a pesar de que el naranjo sigue sano y sus frutos son exquisitos, tengo la certeza de que está hasta la punta del nabo, hasta los mismos cojones, de que orinen sobre él. Y de que, con la sabiduría que da la madre naturaleza, ha logrado ingeniárselas para hacerme saber su cabreo. ¿Cómo? Modelando oculta entre sus hojas esta curosísima naranja y lanzándola a mis pies antes de ayer.
Reconocerán que parece cualquier cosa menos una fruta. Bueno, cualquier cosa no; está claro que representa algo muy concreto.
Lo que ya no tengo tan claro es si esta fálica y huevona naranja -cojonuda, podría decirse- es un ejemplo de adaptación al medio, de rebelión al mismo u otra muestra de los perniciosos efectos del calentamiento global.
¿Me la comeré? Lo dudo. Hay ciertas cosas que no me gusta llevarme a la boca.
Octubre 24th, 2008 at 1:53 pm
La naranja es genial, oiga… pélela usted para que veamos cómo van los gajos, estoy intrigadísima!
Octubre 24th, 2008 at 2:08 pm
jajajajajaja, iba a decirte lo mismo que la comentarista de arriba y una vez pelada la fotografías para enseñarnosla, tu chucho ha hecho una gran labor,jajaja.
Octubre 24th, 2008 at 3:22 pm
Oiga, D. Bernardo, ese es un naranjo sabio. Se comunica de miedo. Enséñele la naranja-penil a su perro y hágale responsable del hecho, que no se crea que mearse fuera del tiesto es gratis.
Salud y República
Octubre 24th, 2008 at 3:26 pm
Deberías comunicar tu hallazgo a la comunidad científica especializada en biología evolutiva. Es el mayor descubrimiento desde el hombre de Atapuerca.
¡A ver cómo narices pone uno eso en el exprimidor!
Octubre 27th, 2008 at 2:48 pm
No es de la especie ‘arbustus nachus vidalus’ pero no está mal
Octubre 28th, 2008 at 1:11 pm
Germán, mi naranja se inspira en el arte clásico. Está más cerca del David de Miguel Ángel, joya de la perfección y la armonía, que de esas exageraciones de tan mal gusto que se se ven hoy día.
Al resto de amigos: No sé si pelármela -la naranja, por supuesto- o secarla y gardarla como souvenir.
Saludos.
Octubre 31st, 2008 at 12:23 am
Son la polla tus naranjas Bernardo… ¿No habrá algo en la orina del can que se mimetiza en los frutos?