El mensaje del árbol

/>Como ya les dije en otra ocasión, mi perro se mea de forma sistemática, cada día y a la misma hora, en el naranjo que preside el patio de casa.

Jornada a jornada, año tras año, sin descanso ni fiesta que guardar, el pobre árbol acoge el chorrillo con el que el jodido can lo riega tras levantar la pata.

Pues bien, a pesar de que el naranjo sigue sano y sus frutos son exquisitos, tengo la certeza de que está hasta la punta del nabo, hasta los mismos cojones, de que orinen sobre él. Y de que, con la sabiduría que da la madre naturaleza, ha logrado ingeniárselas para hacerme saber su cabreo. ¿Cómo? Modelando oculta entre sus hojas esta curosísima naranja y lanzándola a mis pies antes de ayer.

Reconocerán que parece cualquier cosa menos una fruta. Bueno, cualquier cosa no; está claro que representa algo muy concreto.

Lo que ya no tengo tan claro es si esta fálica y huevona naranja -cojonuda, podría decirse- es un ejemplo de adaptación al medio, de rebelión al mismo u otra muestra de los perniciosos efectos del calentamiento global.

¿Me la comeré? Lo dudo. Hay ciertas cosas que no me gusta llevarme a la boca.

7 Responses to “El mensaje del árbol”

  1. Maripuchi Says:

    La naranja es genial, oiga… pélela usted para que veamos cómo van los gajos, estoy intrigadísima!

  2. m.eugènia creus-piqué Says:

    jajajajajaja, iba a decirte lo mismo que la comentarista de arriba y una vez pelada la fotografías para enseñarnosla, tu chucho ha hecho una gran labor,jajaja.

  3. RGAlmazán Says:

    Oiga, D. Bernardo, ese es un naranjo sabio. Se comunica de miedo. Enséñele la naranja-penil a su perro y hágale responsable del hecho, que no se crea que mearse fuera del tiesto es gratis.

    Salud y República

  4. Flashman Says:

    Deberías comunicar tu hallazgo a la comunidad científica especializada en biología evolutiva. Es el mayor descubrimiento desde el hombre de Atapuerca.

    ¡A ver cómo narices pone uno eso en el exprimidor!

  5. germán Says:

    No es de la especie ‘arbustus nachus vidalus’ pero no está mal

  6. Bernardo Says:

    Germán, mi naranja se inspira en el arte clásico. Está más cerca del David de Miguel Ángel, joya de la perfección y la armonía, que de esas exageraciones de tan mal gusto que se se ven hoy día.

    Al resto de amigos: No sé si pelármela -la naranja, por supuesto- o secarla y gardarla como souvenir.

    Saludos.

  7. J.Úbeda Says:

    Son la polla tus naranjas Bernardo… ¿No habrá algo en la orina del can que se mimetiza en los frutos?

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